domingo, 25 de agosto de 2013

Siesta en el sofá

Años 30
Me había tumbado como todas las tardes cuando subo de comer a dormir la siesta y, cuando me desperté, le pregunté a mi madre si le apetecía merendar unos pasteles. No dije merendar, dije nada más ¿quieres pasteles? Estaba aun demasiado dormida y me costaba articular las palabras. Ella, mi madre, estaba sentada haciendo punto en el rincón que hoy ocupa ese mueblecillo que creo que se llama chifonier, pero cuando yo me desperté no era chifonier sino mi madre haciendo punto sentada en algo que no vi pero imaginé la butaquita igual a la que ahora destrozada tengo en mi habitación y utilizan los gatos para dormir a ratos y a otros ratos destrozarla. O a lo mejor la misma butaquita, eran las dos idénticas y ya qué importa cuál es cual.
Mi madre me escuchó con sonrisa desganada tan igual a mi propia sonrisa, aquella que me desagradaba tanto cuando yo era joven y ella me parecía amargada sin que pudiera yo entender por qué. Tardó en contestar, como dudando, y zanjé el tema, sin enfado, recuerdo, diciéndole “te lo pongo muy fácil, voy a por los pasteles y tú si quieres los comes y si no quieres no los comes”. A ella debió de parecerle una solución razonable. No recuerdo que respondiera nada más y, creo, aunque no sé si el gesto lo vi, que continuó haciendo punto y que en la pared, por encima de su cabeza, había, roto, que le faltaba un pedazo, uno de esos dibujos que hice con el ordenador hace años y que luego fijé con chinchetas, en folios, que los saqué con la impresora, y este concretamente, el folio roto, la representaba a ella como en realidad no había sido jamás porque era una especie de fantasía, recreación llamaba yo a aquellos dibujos, basada en una foto antigua de cuando ella era joven. Pero, casualmente, justo de aquel dibujo nunca hice la impresión, luego en la realidad no existe sobre la pared ese dibujo. Ni le falta ningún trozo. Yo seguía con la cabeza como llena de algodones, sin haber logrado despertarme aunque sí me había levantado del sofá y entonces me di cuenta de que la pastelería a la que pensaba ir ya no existía hace años. Así que debe de ser que pensé que no merecía la pena espabilarse y vestirse e ir a buscar unos pasteles a una pastelería que ya no existía para merendarlos con una madre que no tenía decidido si le apetecían o no. Debe de ser por eso que opté por volver a echarme en el sofá y continuar durmiendo. Y dormí, sí, y cuando me desperté mi madre ya no estaba y la habitación en el mismo destartale desangelado en que yo la tengo en la última docena de años. En la televisión había una película que sucedía en el mar de china y debía de ser muy antigua porque uno de los personajes principales, el capitán de un barco, era Orson Welles, bastante joven aunque muy gordo, y otro era aquel actor que creo que se llamaba Curt Jungers o algo así y son dos actores que murieron hace bastantes años. Y quise volver a dormirme pero sentí una especie de pudor, me sentí obligada a levantarme y hacer algo. Lo que fuese, pero algo. De manera que me puse de pie y vine al ordenador y lo abrí y he escrito lo que he soñado.
Son las 21:05 y en la televisión hay noticias, debe de ser un telediario. No sé en qué cadena.

10/09/2013 21:07:42

sábado, 24 de agosto de 2013

24/8/13 2:21

Ya sé que los dibujos son iguales, pero uno lleva el marco (de la página) verde y el otro no. Te pongo aquí bien retratadita la página donde puedes ver los enlaces


Archivo con marco verde

Pulsa en el título, si
Y no la confundas con esta otra.
Entre los dos me terminaréis volviendo loca, os he dicho no sé cuántas veces que no son mías. Las mías llevan en el ángulo superior izquierdo este gato y no hay en ellas ningún pie de página en la que no sé quién diga no sé qué de un manuscrito con no sé qué pie de página ni qué aclaración.
Estoy bastante cansada de un asunto del todo estúpido que lleva más de un año coleando.
Y lo que más me fastidia molesta es que tú parece que encuentras divertido seguirle la corriente.
¿La radio? Pues porque se oye muy mal, con muchísimo ruido, que la he movido por toda la habitación y debajo de la balda de detrás del sofá es donde parece que está a gusto.
Así que no me la cambies, por favor, ni de sitio ni por supuesto el dial.
Pues porque ese no le gusta, el que lleva la franja de color naranja en la lata no le gusta. Los de los otros colores sí.
Que para una vez que tienes el detalle de ocuparte de algo...
La alegría está mustia, puede que la hayamos dejado demasiado al sol.

jueves, 22 de agosto de 2013

22/8/2013 20:56

Me dice “pues yo sí lo entiendo”, por lo de la página y ese índice tan largo (que en algunos casos coincide con el de don Arnaldo, pero no siempre) con muchos nombres que figura en el sumario. Me cuenta que le parece que cuando se pincha en cada participante lo que aparece no es en la mayoría de las ocasiones obra de esa misma persona…
–Quiero decir — dice — que no está escrito por ella.
– ¿Y me puedes contar qué te hace pensar que es así?
– ¿Te acuerdas de aquel papelito?
– El mundo —le contesto, ya sabes cómo me crispa y todavía más cuando me contesta con una pregunta  — está lleno de papelitos y de papeletas y de papelones  ¿Tengo que acordarme justo de uno que es además de los pequeños?
–Pequeño, sí, pero con los números muy grandes.
–Ah, los números muy grandes — enciendo un cigarrillo y creo que pongo los ojos en blanco y, estoy segura, tapo el teléfono y doy un bufido de desesperación  (porque hoy, dentro de lo malo, la cosa es por teléfono) porque me sospecho que tenemos para rato —, eso ya es una pista. Pero no caigo.
–En la caja de zapatos, sí, debajo de una vela roja y encima de un retrato de esa señora tan guapa del sombrero.
–Sí — yo -, de esa sí me acuerdo.
–Pues bueno, ahí, hay otro índice de un tal Victorianito ¿Nunca lo has visto?
Le contesto que no y me explica que un joven con muy buenas maneras lo explica después de mucho tiempo porque le haría ilusión que su madre figurase[1], y que por eso se lo envía[2] y, justo ahí, dice, se ve muy claro mientras que sin embargo Zoila…
–Que he elegido este ejemplo — me sigue explicando aunque no entiendo nada pero fumo y me callo — precisamente porque el ancianito (¿?)[3] la  nombra,  Zoila es… “digamos creación” — dice, de ese Torrenciano.
Y que ahí se ve muy claro.
En fin, haz clic en el título porque yo no me siento con fuerzas…
¿Y las aspirinas?
Pues con todo este jaleo que me tiene liado me va a estallar la cabeza de un momento a otro.
Baja corriendo y cómpralas, por favor, que aún quedan  cuatro minutos para que la farmacia cierre.
Y el paté para Eneas se ha terminado también.






[1] “¿Dónde?”. Ni idea.
[2] “¿Qué?, ¿dónde?, ¿a quién?”. Ni idea tampoco.
[3] No, no pregunto ¿No termino de decirte que fumo y callo?

martes, 20 de agosto de 2013

20/8/2013 14:54




Pues porque como es tan infantil, que no sé si madurará algún día le hacen gracia este tipo de pequeñas tonterías, que al fin y al cabo qué trabajo cuestan y mientras presta atención a estas cosas se distancia un poco de sus obsesiones y tantos disparates como tiene en su cabeza. Ahora anda con la preocupación de que como el checo le ha dicho que tiene intención de ir a pasar el invierno en algún lugar de la costa no va a poder llevarlo en el tren, pero que no se lo sabe explicar porque su español es muy malo. Y que qué pasa si saca el billete y no puede llevarlo.
Pero que si lo ve el sábado lo intentará y yo no consigo meterle en la cabeza que las personas con ese tipo de vidas tan...¿ingratas?, suelen ser muy espabiladas y saber solucionar sus problemas con una facilidad que a otros no se nos ocurren.
Pero insiste en que quiere advertírselo.
¿Tú sabes si de verdad está prohibido?
Déjala en el archivador ese que pesa una tonelada, que como tiré los papeles ahora guardo los collares.
La llave pues donde siempre se colocan las llaves debajo del felpudo.
Estuviste escuchando la radio hasta muy tarde. Te agradecería que utilizaras los auriculares, piensas que está muy bajita, pero me desvela.
Sí, hoy me marcho bastante más pronto.
Abrígate... Pero qué mala cabeza tengo, si es agosto.


sábado, 17 de agosto de 2013

17/8/2013 18:37

Ya, y yo tampoco suponía  que fuese a ser tanto, aunque imagino que no habrás estado sin dormir todos estos meses. Y no fuerces el gesto, que es una broma.
Pues por nada especial.  Te podría decir que porque el maldito cajón volvió a atascarse, y como el mango del cucharón estaba justo dentro, pues. Pero sonaría a excusa aunque sí es cierto que he aprovechado para vaciarlo, que parece mentira lo que se puede almacenar en un cajón para cubiertos. Nada especial y sólo que a veces se siente la necesidad de cambiar de costumbres.
No. Eso no ha cambiado. Sigue con sus obsesiones y sus monsergas pero con la particularidad de que el teléfono se le queda corto, dice, y que prefiere el directo. Así que ha adoptado la moda de venir, en persona, a eso de la media mañana porque se desahoga mejor cuando le ve la cara a quien le habla.
¿Ah, tú también? Porque qué casualidad que me dijo exactamente lo mismo. No entiendo a qué viene esa especie de puritanismo y que una señora no debe de, que, esto me lo ha recordado, como le dije “pues tengo otro que tampoco va a encantarte” pero que me daba pereza copiarlo porque esta vez era más largo, se ofreció a “si quieres yo lo hago”.
Y sí, lo hizo, pero y mira que le dije que pero literal, y que contesto que no me preocupase, después de tenerlo ya subido se me ocurrió echarle un vistazo y, ya ves (verás, quiero decir, más abajo te pongo el enlace), el de (tachado quiero decir, en rojo y dos veces y que no sé cómo lo haría porque por más que lo intento no logro yo cambiar de color en una misma palabra) que, en fin, no me pareció mal porque tiene razón, esos deberes implican obligatoriedad y no procede, pero, los dos acentos (bueno, uno en cada uno) que me colocó en los mases  sí que me molestaron porque, y se lo he dicho, pero, ya, por no volver a bajarlo tan engorroso como es lo de los enlaces. Y es que  no le entra en la cabeza (y creo que a ti tampoco) que no son, en ninguno de los dos casos, aumentativos sino adversativos — los que utilizaba mi madre, que no tenía ni idea de gramática, pero en la pronunciación se le notaba “no tienes mas que ir y… (lo que fuese, es un ejemplo)” — que lo único que pasa, me parece a mí, es que es una acepción que ha caído en desuso, pero en el diccionario de la RAE sí que figura.
El caso es que los puso y como las discusiones me cansan tanto rezongué sólo un poco y cambié de tema. Luego recapacité que antes hubiera podido preguntar cómo hizo para tachar en rojo, pero volver sobre el asunto después de haber dado por zanjado el tema, pues, no sé.
En fin, que aquí te lo pongo (pues el enlace, ¿no te lo he dicho?). Estaba sin fechar pero debe de ser de la misma época; los mismos folios que ya nadie utiliza (porque son folios no din as), la misma letra de la misma Olympia, la misma carpeta de color amarillo con una pegatina que pone apuntes, y además he echado la cuenta y sale, mes arriba o abajo, ese mismo año.
La crítica, constructiva o destructiva, en el cuarto cajón de ese mueblecito con pretensiones de chifonier, como está el cargador de la cámara y tengo unas fotos en mente es casi seguro que lo abriré. Que no sé ya qué retratar, por cierto, que hasta los guantes de fregar, y gracias a que en el bar son amables y les digo dejadme que retrate algo que llevéis.
Sí, le he cogido el gusto a bajar y de paso hojeo el periódico, codeándome con los oficinistas estresados.
Por eso no echo ya de menos los azucarillos.
Como es sábado salgo un poco antes, y como los días están todavía en fase de largos dejo las ventanas cerradas y echadas las cortinas. Tú las abres, ¿de acuerdo?
Te lo dije hace mucho. No es persona capaz de sospechar ese tipo de... ¿irregularidades en las conductas? Yo, te lo digo de verdad, no me preocuparía.
La fase de abajo del ventilador de la cinta aislante se resiste a girar. Pero si lo pones al máximo se anima y arranca.
Lo que no sabe es que aun tengo otro, apunte, porque ya le he echado yo un vistazo y me diría "pues aquí pone que no lo ibas a" si dejara que me lo copiase; así que lo copiaré yo personalmente y allá con mis actos, ¿no es verdad?
Ese no lleva ni título ni fecha, pero al estar en la misma carpeta que estos dos imagino que es del mismo año, pero de todos modos por el contenido se localiza en seguida de cuándo es.
A ver si lo hago mañana, que irá, pues como está, "sin título" (y sin las comillas, claro).

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