domingo, 17 de abril de 2016

Texto 10.21

Publicado por  el abr 17, 2016 en Décimo Mensaje. El vehículo de la fe, el amor |

10.21 “Los mares internos se llenaron de cenizas y arrepentimientos, y se orquestaron los pecados y creció el sentimiento general del sexo ligado al poder”.
COMENTARIO DE EL AVENTURERO
Desde tiempo inmemorial, el sexo ha constituido el principal escenario donde se ha venido librando la batalla entre lo moral y lo inmoral, lo virtuoso y lo pecaminoso, lo confesable y lo inconfesable. Todo ello administrado por unas estructuras eclesiales y religiosas convencidas de que la búsqueda de la trascendencia y el placer eran incompatibles.
Lo realmente sorprendente es que calase en las gentes esa mentalidad.
¿Será porque las formas habituales de practicar el sexo estaban, y están, más próximas al impulso de conquista y posesión (rasgos típicos del poder), y que debido a ello difícilmente podía ser asociado a una vía de crecimiento personal, convirtiéndose en cambio en terreno fértil para alimentar una cierta sensación de oportunidad perdida, equiparada interesadamente con el pecado doctrinal?
Por otra parte, al fomentar la visión del sexo como inevitablemente pecaminoso ¿no se contribuía a que la tensión de fondo, entre lograr el propio placer o potenciar la entrega, pareciera estar inexorablemente abocada a saldarse en favor de lo primero, nublando así la posibilidad de que pueda darse lo segundo?
Podría concebirse, desde esta perspectiva, que a lo largo de la historia hayan existido, según dicen, ciertas interpretaciones religiosas dispuestas a concebir el sexo como un medio de desarrollo genuinamente espiritual.

sábado, 16 de abril de 2016

La respuesta

    • Enrique Sánchez Ludeña 16 abril, 2016 at 12:40 # 
      Según la ortodoxia científica, la vida es una propiedad emergente de un sistema complejo, la célula.
      En la teoría de sistemas, el todo siempre es algo más que la suma de sus partes. Es decir, tiene las propiedades de sus componentes y, además, otras propiedades nuevas que son el resultado de las interacciones y relaciones entre estos componentes. Según esto, la vida aparece cuando están presentes ciertas moléculas (las de las proteínas, los ácidos nucléicos, etc) y se organizan de determinada manera. Una vez montada la maquinaria, esta comienza a funcionar por si sola. Por supuesto intercambiando materia y energía con el ambiente, tomando materiales y energía del exterior, transformándolos y cediendo al ambiente los productos de esta transformación.
      En algún momento de la historia de este planeta, la vida debió aparecer a partir de lo inerte, de lo que no estaba vivo, por una combinación afortunada de las moléculas adecuadas. Una combinación capaz de mantenerse en las condiciones adversas del planeta y, también, capaz de copiarse a sí misma.
      Hasta aquí lo aceptado por cualquier científico. No obstante, todavía no se ha conseguido obtener vida en el laboratorio a partir de las moléculas que integran lo vivo. Hasta ahora, la vida solo procede de la vida y es una discusión muy antigua si puede generarse, o no, a partir de lo inerte, de lo que no está vivo. Todavía se habla del hálito o soplo vital, de un factor o componente, como una chispa, que pone en marcha los mecanismos y procesos de la vida, que enciende la célula, por decirlo de alguna manera. Este factor, de existir, estaría obviamente en el ambiente.
      Brevemente, no puedo aportar mucho más. No sé si esto te sirve para aclarar tus ideas.

miércoles, 13 de abril de 2016

Si los plintos y peanas y parcelas

con hectáreas más pequeñas que milenios pero más tristes que alhóndigas que abandonan a su suerte en manos de los infames que embebidos en soberbia no distribuyen sus cálices, no es porque no se comprenda que renieguen de las tórridas latitudes en que saltan, o se aposentan o plantan, contorsionistas o santos o algarrobos o se enfaden con las parturientas jóvenes ni con los arrieros torpes sino porque cuando atisban a lo lejos las borrascas los ojeadores que acechan por ver quién gana a la brisca, ellos se esconden ahítos de tanto trato proscrito y de tan dulces desquites como se ciernen contritos sobre sus pies y sus cientos de ringleras paralelas de melones o pimientos o, en su defecto, de arpegios.

sábado, 9 de abril de 2016

Jerry escaneado



Hechas con el móvil pero no con la cámara sino con la aplicación CamScanner. Y sin flash ni nada. Me parece que salen mejor que con la cámara. La pega es que no se van a la galería, hay forzosamente que enviarlas por e-mail y luego descargarlas. Pero mira qué bien salen.
Tampoco sirve para hacer selfies, que no es propiamente que haga falta.


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