domingo, 3 de julio de 2016

Texto 11.9

Publicado por  el Jul 3, 2016 en Prólogo a la carta número once. La cárcel del ego.

11.9 “Hay otros impostores: son los vendedores de sueños, personajes que comercian con el miedo de los demás. En esta sociedad las gentes se sienten solas, desorientadas, examinan los hilos del tiempo mientras se pierde el brillo de sus ojos, sienten las manos vacías y saben que viven acurrucados en los quicios de las puertas, confunden ilusiones con deseos mientras las campanas cuentan los años como las cuentas de un rosario, taponan con dorsales de competición las gargantas de los niños para que ningún viejo recuerde la presencia de la muerte, y en esta orgía de frustraciones comienza la ceremonia de las confusiones ante el escaparate de los examinadores, y mientras, los ángeles se aburren en unas vacaciones apenas interrumpidas unos segundos en la conciencia alterada de la noche o en un encuentro mistérico inesperado”.
COMENTARIO DE EL AVENTURERO
Comerciar con el miedo: en realidad en esta extraña complicidad que nos une, de mera supervivencia angustiada, todos participamos de ese comercio: todos nos vendemos y nos compramos, unos y otros, ungüentos mágicos en forma de antojos más o menos onerosos que nos ayuden a acallar las pequeñas ilusiones que nuestro ser angélico aún se atreve a despertar de cuando en cuando, abortadas de inmediato por el miedo a implicarnos en el riesgo de fracasar.
Una orgía de frustraciones: frustraciones incluso para aquel que se supone que ha alcanzado el éxito o la felicidad desde los estándares que esta sociedad establece. Profundas frustraciones, inconfesables, tal vez más agudas para el triunfador, porque más allá de los últimos deseos satisfechos solo está el abismo de la ausencia de la verdadera ilusión de abrirse al misterio de la vida.
Las vacaciones de los ángeles: precisamente ellos son los que nunca necesitarían que les diésemos (o les obligásemos a tomarse) vacaciones. Por ejemplo: ¿Quién querría vacaciones si tuviera una vida plena y apasionante?

Archivo del blog